Entradas

Hasta alcanzarme

Imagen
Conté 12 noches que pasé sin poder dormir pensando en que no estaba acercándome al lugar en el que de verdad quería estar. Que ya habían pasado más de 2 años en el que mi cuerpo se había agotado de tanta dependencia, de tanta aprensión y de moverse siempre a ciegas. 11 veces las que me levanté por las mañanas sabiendo que algo me faltaba y que, si no podía abrir los ojos y empezar a decidir por mí, esas 11 veces pasarían a ser infinitas. 10 consejos los que escuché, que necesitaba hacer algo porque estaba extinguiendo mi luz yo sola. Que tenía que soltar cadena y emprender camino o poco a poco iba a terminar consumida en el trabajo que no me gustaba, en la relación que no me llenaba y en las amistades que no quería. 9 martes de huir a los brazos de mamá y rellenar mi alma de caldo de pollo para ocultar que algo no estaba bien. 8 explicaciones ajenas del porque yo merecía más, del porque yo me sentía mal y del porque ellos tenían que cambiar para hacerme feliz. ...

¡Qué bonito es ser mexicano!

Imagen
Me encanta presumir lo precioso que es mi país. Créanme, nunca le había tenido tanto amor como lo he hecho estos últimos tres meses. Es precioso vivir un día a día con las hermosas costumbres que tenemos, pero cuando están lejos, saben más, te pintan la piel de verde, blanco y rojo a todo lo que da. Soy muy afortunada del México en el que he crecido, es un lugar tan mágico y bello que merece que no solo se hable de el como un lugar “inseguro y malo, políticamente hablando”. Créanme que somos unos chingones. Con todo lo que le corresponde a esa palabra. Tenemos la gastronomía más rica y más completa del mundo. Nunca antes había preparado tortillas, pan de muerto o mole viviendo en México, porque repito, cuando lo tienes todo, es muy difícil apreciarlo. Por supuesto que sé que no tienen el mejor sabor pues yo conozco los buenos sabores, pero la gente de fuera podría catalogarme como chef en un dos por tres. Se maravillan incluso con una tortilla de maíz fría, se sorpr...

Amor de hija

Imagen
Mamá, gracias por enseñarme a gatear, a dar mis primeros pasos, a caminar, correr y  volar. Gracias por haberme dicho siempre a la hora de cocinar “hija presta atención, para que puedas ser capaz de cocinar tus propias porciones”. Gracias por siempre ser mi alarma, mi agenda, mi almohada para dormir y para llorar. Gracias por tus abrazos infinitos y por siempre caminar conmigo, de frente y sin miedo al andar. Gracias por siempre pedirme que te avisara cuando llegara a casa, por preocuparte por mi cuando peor me sentía y por mandar conmigo a todos mis viajes ese sobre equipaje de medicinas y chamarras para que nada me faltara. Gracias por ser siempre la mediadora de la casa, por ser mi sexto sentido cuando lo pierdo y por todos los días recordarme que el amor es verdadero. Gracias por la hermosa familia que trajiste a mi vida, por enseñarme el valor de las cosas y por ser el ejemplo de mujer exitosa y p...

Camina

¿Por qué somos así? Siempre regresando al lugar fácil, a donde las cosas ya existieron.  ¿Por qué cuando algo se derrumba y cambia en nuestras vidas lo más sencillo es voltear hacia atrás, tomar algo pasado y volver a hacerlo presente? ¿ Por qué   si ya te moviste de ese lugar, siempre se vuelve a tener la necesidad de regresar? Hay que abrir los ojos, abrir los mapas, buscar nuevos lugares y nuevas historias. Hay que aprender a volar, no a volver a aprender a gatear. Eso ya lo sabes hacer, eso ya lo hiciste hace mucho, eso ya no es novedad. No porque algo este mal en el presente, la salida fácil va a ser el pasado. Les juro que no lo es, porque voltear a donde ya conoces para volver a retomar fuerzas es inútil, es cómodo, es absurdo. Muévete, usa tus piernas, cabeza y corazón. Si el segundo chocolate ya se terminó, ve y busca algo nuevo, cambia de sabor, cambia de tienda, cambia de idea, hay muchos chocolates nuevos. Pero por favor, no vayas a la basura a tom...

Levanto mi bandera para disculparme

Imagen
Hoy quiero levantar mi bandera de paz y saber pedir perdón. Hoy quiero dejar mi abrigo de víctima doblando en un cajón y salir, sin prendas de atadura ni sentimientos de protección a disculparme contigo, con la vida y sobre todas las cosas conmigo. Discúlpame por haber sido tan ciega y no haber sabido apreciar cada detalle que, con amor, me estabas regalando. Discúlpame por haber sido tan niña como para saber qué era lo que realmente merecía. Discúlpame por haberte lastimado, por las decisiones que tomé y no salieron como lo esperaba. Discúlpame vida, discúlpame amigo y discúlpame alma propia, por no haber valorado cuando debí haberlo hecho y por ser tan débil en ese aspecto, que justo ahora me estoy rompiendo. Discúlpame por actuar impulsivamente, por pensar en una consecuencia, pero no en el paquete completo. Discúlpame por haber hablado de más, por haber actuado de más, por no saber que las cosas no tienen que ser aprobadas por los externos para poder...

Rompiste las barreras de la distancia, velocidad y altura

Imagen
Tú rompiste las barreras de la distancia, velocidad y altura. A ti no te importó que este corazón loco, tonto e inmaduro en su mayoría pusiera mil pretextos para no poder con algo, tú subiste 4,600 metros sobre el nivel del mar para poder proponerme un por siempre, recorriste 4,535 kilómetros de distancia para demostrarme un por siempre y viajaste a la velocidad de la luz, o me atrevería incluso a decir que más rápido, para conquistar mi corazón. Tú viniste a demostrarme que todas aquellas viejas historias de amor que escribía podían convertirse en realidad, que no solo las iba a poder sentir en palabras, sino que sería posible sentirlas en detalles, en experiencias, en tus manos y en cada sonrisa que día a día me estabas robando. Viniste a decirme de la manera más silenciosa, con cada acción, que yo merecía mucho más de lo que creía. Llegaste a devolverme toda esta energía, todas estas ganas de amar bonito, mucho y en grande, de llenar de palabras bonitas mis escrit...

Nada puede quebrarte

Imagen
Que nada ni nadie te quiebre. Todos somos vulnerables, al amor, a las amistades y a la vida. ¿Y si no le agradas qué? ¿Y si hablan de ti qué? Estás viviendo, estás existiendo y si a todo mundo le gustaras de esta forma, no tendrías la oportunidad de hacerles fruncir el ceño al menos una vez en la vida. Así que ya no calles, grita lo que te hace feliz, ama lo que realmente quieres amar y no te detengas por miedos y juicios ajenos. No le des la oportunidad a nadie de hacerte menos, de dudar de tus decisiones, que al final de cuentas siempre es más fácil juzgar el pastel por su apariencia que por su sabor. ¿Quién está sintiendo lo que estás sintiendo tú en tu corazón? ¿Quién está amarrándose los pantalones para tomar la decisión? Así que deja a la vida que te grite si así esta lo quiere hacer, que escriba cosas de ti, que se ría de ti. Déjala ser el mejor espectador, que decida si le gustó o no la obra. Y cuando tú, la obra, recibas estas críticas escúchalas, deb...