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Te conviertes en lo que más tiempo inviertes

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Ya basta de juzgar a las personas, de quejarnos de las cosas. De nada va a servir, lo único que vas a lograr es desgastarte a ti emocionalmente y puedes desgastar a alguien más que ni siquiera preguntó por tu opinión. Es muy fácil hablar y hablar cuando tú no eres el protagonista o la cara de esa historia. Es muy sencillo voltear y decirle “ estás gordo, ponte a dieta” cuando ni siquiera sabes si esa persona tiene alguna enfermedad que no se lo permite. Voltear y decir “cuanta autoestima tiene para estar cómo está”, ¿Quién nos dijo que éramos perfectos como para atrevernos a bajarle el autoestima excelente que tiene una persona por creernos superiores?  Hace unos días me encontré con una persona que todo el tiempo hablaba de ella, no daba permiso al habla y vida de alguien más, y todos la juzgaban y catalogaban por eso. No voy a mentir, llegó un momento en el que hasta yo lo pensé. Pero vamos a ser realistas, no tiene nada de malo darle un poco de nuestra atención a ...

Para esto vine a esta vida

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Platicaba con mamá sobre lo difícil que es crecer. Le decía que me costaba mucho trabajo entender cómo era posible que a mis 22 años estuviera rodeada de conversaciones sobre el Infonavit, el RFC, los hijos que quieren tener y lo difícil que es lidiar con el matrimonio.  Le decía que es muy difícil empezar a tomar las riendas de las responsabilidades. Que independizarse muchas veces no viene de la mano de ser un adulto. Yo pensaba que el hecho de ya tener años viviendo sola, tener meses valiéndome por mi misma, etc, me convertía en automático en un adulto y me mentí.  Eso solo me convirtió en una persona libre e independiente, con responsabilidades, pero no tan grandes como las que me platican. No me asustan estas pláticas, solo que a veces me siento fuera de contexto. Muchas veces me siento fuera del alcance de lo que dicen. Siento que muchas veces mientras de fondo escucho sobre cuanto deben al seguro, yo solo pienso en cuanto deberé si pago un viaje, si me...

Ya no pretendo

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Últimamente he sentido que ya no escribo para mí y si lo hago pretendo hacerlo siempre alegre, siempre positiva, siempre siendo el mejor ejemplo para los demás. Me rompo yo sola al arrebatarme la única manera de curarme y de conectarme al tratar de poner mis palabras a la disposición del público y no de mi persona. La mujer que soy hoy por hoy me enorgullece, el brillo que irradio me llena tanto de paz y tranquilidad pues sé que es natural. He vuelto a las raíces, mucho más nueva, mucho más viva; pero siguen siendo las raíces conocidas y me está costando poder ver con otros ojos todo. Traigo una vibra muy buena conmigo, pero volteo a todos esos lugares que ya me son familiares y en automático mi cerebro y corazón conectan con lo que ya tenían. Que padre en muchas ocasiones, pero si estoy escribiendo hoy esto es porque me han estado conectando con cosas que en su momento no supe aterrizar de la mejor manera o que nunca concreté, y es como si quisieran arrastrarme una ve...

Un brindis por los 21

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En honor a mis 21 años, decidí hacer una lista de las 21 cosas que aprendí a lo largo de estos. 1.   Aprende a estar solo Estamos tan casados con la idea de que los planes son de varios, comer en restaurantes es de familia e ir al cine es de dos, que no nos damos la oportunidad de probar que todo eso también está diseñado para uno. No nos damos esa oportunidad porque muchas veces la vida no nos ha puesto en la situación necesaria para poder vivirlo. Y con estar solo no me refiero a que de repente apartes a todos tus seres queridos de tu vida y decidas caminar de tu mano, solo rodeado por ti. Con aprender a estar solo me refiero a que, si la vida te está brindando la oportunidad de un viaje de 4 meses, de una noche sin planes o de unos minutos en el tráfico contigo, aproveches para regalarte la oportunidad de decidir qué hacer, de conocerte un poco más. Disfruta esos momentos contigo, quienes te aman, siempre van a estar. Si no cambias de rumbo nunca vas a co...

El lugar no hace la diferencia

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Desde hace aproximadamente unos 8 años comencé a ver fotografías sobre Canadá, veía los grandes lagos, montañas, la calidad de vida de este país, lo multicultural y sobre todo una “mejor vida”. Al principio comencé deseándolo muy fuerte con todo mi corazón. Deseaba poder viajar a este hermoso país, conocerlo y para ser sincera, nunca visualicé poder hasta vivir en él. Conforme fueron pasando los años, lo pedía en forma de deseo de cumpleaños, en propósito de año nuevo y hasta me atrevería a decir que en cada duda existencial que llegó a mí en el eterno proceso del que estudiar como carrera universitaria, en donde trabajar después de la universidad, en donde vivir después de haber trabajado muchos años; Canadá siempre estaba como parte del top 10 de todas esas respuestas. Las oportunidades llegan por algo, y justo cuando me encontraba en medio de algo que me hiciera seguir caminando por el camino en el que me encontraba, llegó un “Do you speak english?” que cambiaría mi ...