Ella dijo, yo tengo el mío

Y comprendí que no era que quisiera que me robaran el aliento, si no que me lo trajeran de vuelta. Qué no necesitaba llenar mi vida de momentos, si no muy al contrario, vivir momentos que me llenaran de vida. Qué las mejores cosas son las que pasan normalmente cuando peor la estás pasando, porque es cuando logras ver la diferencia entre lo bueno y lo malo. Que no todos los amores son de dos, que existen amores propios, amores en pareja y amores de compañía. Existen amistades largas y amistades de crecimiento.

Entendí que si no yo, no nadie. Que si me falta algo es porque probablemente debe faltar y que lo mejor sea buscar algo que me llene más. Que las cosas forzadas nunca funcionan, que si algo ya no corre a la misma velocidad que tu es mejor no tratar de frenarte o correr más para estar en sintonía. Que cuando en los amores, las amistades, los trabajos y los planes debes poner más del porcentaje de esfuerzo que te corresponde, empeñarte porque funcione y forzar porque sea perfecto es mejor dejarlo, cambiarlo y continuar.

Entendí que 2 amigos que me escuchen, me apoyen y me quieran valen más que 20 amigos que solo me diviertan, que si vas a hacer algo lo hagas bien, que dejes de medir el tiempo en segundos, en días y en años, que lo empieces a medir en experiencias, historias y aprendizajes. Entendí que el mundo no se le ofrece a nadie más, que se te ofrece a ti mismo. Que si amas de verdad, luches por eso. Que no te cierres a conocer, a probar y a vivir, que las mejores cosas suceden cuando ni siquiera las esperas.

Que no es malo perder, que no ser correspondido no es sufrimiento, es dolor. Que duele más que nada, que el corazón se siente solo, que el cuerpo se contrae, las lágrimas caen y la nariz se tapa. Que un desamor nunca será agradable y que por más que en el momento digan que es por tu bien no lo verás. Porque en el momento no es por un bien, en el momento son lágrimas, decepción, miedo y frustración, pero en el momento que continua empezara a ser unión, fortaleza y sobre todo sabiduría.

Qué la vida es exacta, perfecta y precisa. Que el amor a primera vista existe, el primer amor siempre se queda y el amor imposible se olvida. Que existen todo tipo de amores, los que te roban la piel de noche y los que te roban el alma de día. Que si no abres los ojos y te dejas sentir, probablemente terminaras sintiendo más.

Que me gusta perderme en las cosas que más amo, porque al final es en donde termino encontrándome. Que si no gano y obtengo lo que quiero, casi estoy segura que fue porque quise quedarme con el oso gigante de la feria por orgullo, posesión y ego cuando en realidad en mi cuarto solo cabía ya el oso pequeño. Que es importante por salud mental y física aprender que no siempre se necesita una explicación, una respuesta o absolutamente nada.
Qué si amas, dilo. Qué si no eres correspondido, acéptalo. Qué si te aman y amas, ames. Qué si te aman y no amas, lo digas. Qué nadie se va a morir por no tener lo que quiere y que nada va a ser “lo mejor que me ha pasado” porque todo lo que pasa es lo mejor por algo.

Qué no te arrepientas de nada, vivas al máximo, nunca falles a tus valores y nunca bajes la cabeza. Qué si no te gusta, digas no y si te gusta no pares de hacerlo.

Qué dejes de tomar tanto tiempo de tu presente pensando en el pasado. Que si las cosas se fueron, fue porque tenían que irse, y que si no lo hubieran hecho no tendrías lo que ahora tienes.
Qué si alguien más habla de ti, déjalos que hablen, y que es importante que tu dejes de hablar de los demás. Que si empezaste algo lo acabes y que nunca dejes que el miedo te tire.

 Que ver a alguien salir de tu vida no debe hacerte odiar o ser cínico en el amor, sino que debe hacerte ver que si tanto querías y amabas estar con la persona incorrecta, que hermoso será ese sentimiento de estar con la correcta.

Qué si tomas una hoja y escribes una frase bonita y la pegas en tu pared, en tu techo o en algún lugar donde al despertar la veas te ayudará a darte cuenta que todos los días comienzas de nuevo y que si ayer rogaste, felicidades. Y que si ayer lloraste, de igual modo muchas felicidades. Que ya no puedes cambiar nada pasado y que empezar a trabajar por el presente para darte siempre lo mejor en el futuro es lo importante.


Que sentada escribiendo esto me doy cuenta que muchas veces olvido lo bonito que es vivir, porque es más cómodo tirarme en mi cama todas las noches a torturarme pensando en el que hubiera pasado, en el porque me está pasando y en quiero tenerlo pero no puedo. Qué es más fácil hacer eso a ponerme de pie y hacer algo porque mi noche sea perfecta, agradecer lo que me hace grande y darme cuenta que mi familia es perfecta, lo que estudio y mi hobbie encajan perfecto, que no tengo lo que los demás tienen porque ese es el punto, estoy teniendo lo que yo quiero y sobre todo darme cuenta que amar y ganar es lo mejor que puede pasarte, pero amar y perder el siguiente paso a todo.


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