Let’s break el apego
Sé que crecí y me atrevería a decir que crecimos, como sociedad, asociando y pensando que el amor era sinónimo de una cantidad de palabras que en lugar de darle el lugar de expansión que merece, lo único que hacía y hace es darle un lugar de carencia; de apego. He pensado mucho en esta palabra últimamente. ¿Qué tanto nos ha afectado asociarla al amor? Nos ha hecho creer que, si no aferramos, amarramos, atamos y apegamos a alguien o algo a nuestra vida, entonces no es amor, no queremos, no es suficiente. ¿Cuántas veces no nos hemos colocado en un lugar de no merecimiento? Y ¿Cuántas de esas veces han sido por historias externas a nosotros? Vamos por la vida pensando que, si no me dio rosas el 14 de febrero, no me quiere. Si no me ha dedicado una canción, no le importo. Si no me ha pedido que nos casemos al paso de los años de noviazgo, no hay compromiso. Nos apegamos a la historia que nos han contado, que la verdad ya no sé quién fue el creador de ella, para pensar que las relaciones va...