Yo tu fugaz, tu mi luna

Y así fue como lo entendí, no habías sido algo equivocado, no habías sido algo pasajero, ni siquiera habías sido un mal, habías sido mi fugaz, mi abrir y cerrar de ojos, mi siempre tuyo nunca mía, mi te amo pero a mi manera, mi te busco cuando quiera que vuelvas a ser mía, mi nunca me olvides porque yo nunca te recuerdo, mi tu con nadie yo con quien sea, mi yo a mi tiempo y pues tu al mio tambien, mi sincronía de sentimientos pero yo aislados y tu en sintonía , mi siempre contigo en las buenas y en las buenas y en las buenas, mi siempre contigo en las malas mías porque en las tuyas eres demasiado fuerte para sacarlas tu sola, mi te beso en los labios para que no me toques con las palabras, mi te ves hermosa mi niña, mi me enchinas la piel, mi tal vez mañana o tal vez despues, mi pronto juntos siempre separados, mi hoy te dejo mañana te recojo, mi hoy me olvidas mañana me recuerdas, mi todo tuyo nada mía, mi calidad baja de amor pero alta de precio, mi aquí estoy pero solo en tu imaginación , mi te necesito pero solo cuando lo recuerdo, mi eres tu y la otra y la otra, mi eres la única solo por hoy, mi bella por fuera fuerte por dentro, mi si no vuelvo no me esperes, mi si me esperas tal vez no vuelva, mi soy honesto a mis mentiras, mi si me crees es porque tu sola lo quieres hacer, mi risa más sincera, mis besos mejor dados, mi sentimientos al cien, mi llamada de viernes por la noche, mi mensaje ebrio por la madrugada, mi otra y mi única.

¿Qué obsesivo y feo suena eso no? 
Tan tuya que deje de ser mía. Fui solo tu cuadro nuevo en la galería, cuando en realidad soy toda la obra de arte completa. Tan mía y tan tuya. Tan loca y obsesiva, pero tan cuerda y prudente.

¿Y saben algo? Entendí que lo fugaz no habías sido tu, no había sido lo nuestro, había sido yo en tu vida. No había sido una estrella como acostumbro solo ser, fui mas que eso esta vez. Una estrella fugaz que llega, ilumina, atrapa y cega. Un fugaz que llena de momentos, sonrisas y se va igual de rapido que como vino, dejando una estela de recuerdos eternos, que nunca regresarán , un fugaz que te exprimió al cien, un fugaz que agradece que tu no le hayas hecho eso pues si no no podría llegar al final. Fui tu fugaz tu amor de verdad, tu locura momentanea, tu pasión, tu necesidad. Fui tan fugaz que en un abrir y cerrar de ojos no se alcanza a distinguir lo que tuvimos, tan fugaz que te niegas a dejarlo atras por miedo a no volver a sentir lo mismo. Fui tu fugaz, y tu fuiste mi luna. Fui el fugaz que aparece cuando esta destinado, con suerte lo miras y con suerte te corresponde, el fugaz que en un abrir de ojos cambio tu vida, pero siguió su camino para seguir cambiando otras. El fugaz que nunca deja de brillar. 

Tú simplemente fuiste mi luna, aquella que se puede encontrar más de medio mes, en todas las ediciones y colores, la que es hermosa, pero siempre promete lo mismo. La que te deslumbra por su belleza, pero ni un solo deseo te deja, aquella luna que te vuelve loca, te hace desear verla brillar, pero su brillo efectivamente dura más que el de una extrella fugaz, pero se vuelve rutinario. Fuiste la luna que yo más deseaba ver brillar, la luna que me acompaño de noche y me dejó a cargo de mi sol en el día, la luna que un día era feliz y al otro un redondo sin salida, la que me mantenía esperanzada de ver igual todos los días, aún sabiendo que a diario aparecerias distinto. Y no me quejo de eso, me encanta lo espontaneo, pero a veces un poco de cordura no es malo.

Fuimos solo el cielo nocturno, fuiste mi luna y yo traté de ser tu estrella, la que se coloca todas las noches junto a ti, pero me pediste a gritos que volará más rápido pues no duraría mucho tiempo esto. Amé ser tu fugaz, porque tu fuiste mi momento, la razón por la cual estuve apareciendo de esa forma todas las noches, la razón por la que deseaba convertirme en un punto rotatorio pegado a ti. Amé tratar de ser tuya, porque no sabía que podía ser mía.

Me di lo que nadie más pudo haberme dado, me di mi locura. Me di mis ganas de sentirme viva, me di momentos de bipolaridad, de grandeza. Aprendí que no podía ser tu posesión, pues hasta las estrellas tienen vida. Recordé la diferencia entre permanecer y volar, entendí a gritos que para nuestra historia no era necesario convertirme en una estrella estática y hermosa, pues no era lo que se necesitaba, aprendí que lo mejor que pude hacer fue pasar brillando por tu vida y desaparecer dejando eso cuando llegara el momento.

Te agradezco por todo, porque si me hubieras hecho quedar no estaría conociendo nuevos mundos, no estaría deseando quedarme en un lugar distinto. Porque gracias a eso tomé el impulso, fui tan tuya pero tan mía y me di cuenta tarde de eso. Me di cuenta 8 meses despúes de que todo el tiempo que perdí parada, no fue perdido, solo sirvió para una cosa, para darme una lección, para enseñarme a valorar, a ser más fuerte, a apreciar lo que llega y también lo que se va.

Me di cuenta que no soy la única estrella, que miles más vuelvan conmigo, a mi alrededor y en mi mismo cielo. Que todas brillamos y todas buscamos encontrar la mejor cara de la luna para quedarnos ahí. Me di cuenta que lo imperfecto me gusta, que por mi estoy aqui una vez mas escribiendo, que por mi estoy aqui, una vez mas recordandome que es lo que merezco, que por mi una vez mas estoy aprendiendo a valorar lo que realmente es valorable, que por mi y nadie más día a día estoy empezando a bajar mi ritmo, a querer dejar de correr, a empezar a brillar por mi misma, no por la velocidad a la que vuelo, ni por las lunas por las que me encuentro, que día con día empiezo a encontrar más cielos hermosos y empiezo a adueñarme de alguno y sobre todas las cosas empiezo a saber que no necesito estar estática junto a alguna luna, si no que simplemente necesitamos estar girando en la misma sincronía, en la misma dirección, en la misma noche y por supuesto sabernos transformar a sol y nube cuando llegue el día.

Al final de cuentas entendí que nunca fuiste mi siempre tuyo nunca mía, mi abrir y cerrar de ojos, mi te amo pero solo a ratos y todo lo que podía imaginar, me di cuenta que siempre fuí solo mía, que te otorgué el poder de hacerte sentir mi propietario, te adjudique todos mis problemas y todos mis caprichos. Mis sentimientos negativos y mis malos ratos. Te hice participe de algo en lo que nisiquiera te inscribiste oficialmente. Todo siempre fue cuestión mía, y todo siempre fué una lección, una de las mil más que vendrán. Una lección para crecer, para encontrarme, desarrollarme y aprender. Y la verdad es que tal vez te vi como mi fugaz porque nunca supe que yo era la que llevaba velocidad, la que iba corriendo y aparentaste ser tu. Por eso te adjudique el poder y el brillo que siempre fué mio.

Y ahora se que puedo brillar cuando yo lo decida, junto a quien lo decida y por quien en verdad valga la pena. Todo está creado de amor, energía y brillo, y es hermoso encontrarse con mil historias nuevas y creanme que es mucho más hermoso hacerlo cuando empiezas a valorar el verdadero significado del amor propio, del amor de pareja y del amor de la vida. Valoras quien eras, en que fallaste, porque lo hiciste, que quieres cambiar, porque quieres hacerlo y finalmente a quien más valoras es a quien en realidad te terminas convirtiendo.



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