Hasta alcanzarme

Conté 12 noches que pasé sin poder dormir pensando en que no estaba acercándome al lugar en el que de verdad quería estar. Que ya habían pasado más de 2 años en el que mi cuerpo se había agotado de tanta dependencia, de tanta aprensión y de moverse siempre a ciegas. 11 veces las que me levanté por las mañanas sabiendo que algo me faltaba y que, si no podía abrir los ojos y empezar a decidir por mí, esas 11 veces pasarían a ser infinitas. 10 consejos los que escuché, que necesitaba hacer algo porque estaba extinguiendo mi luz yo sola. Que tenía que soltar cadena y emprender camino o poco a poco iba a terminar consumida en el trabajo que no me gustaba, en la relación que no me llenaba y en las amistades que no quería. 9 martes de huir a los brazos de mamá y rellenar mi alma de caldo de pollo para ocultar que algo no estaba bien. 8 explicaciones ajenas del porque yo merecía más, del porque yo me sentía mal y del porque ellos tenían que cambiar para hacerme feliz. ...