Año mariposa. Año grillo. Año tortuga.
Todo cabe. Y no todo cabe solo porque lo sepamos acomodar; todo cabe si lo sabemos mirar, reconocer y entonces si, acomodar. Mirarnos desde los lugares que nunca lo hemos hecho para que podamos tener resultados o experiencias diferentes. Saber que cabe una relación de amor, respeto y expansión en años que no representan un crecimiento en una dirección “positiva”. Y catálogo positivo entre comillas, porque incluso los momentos más retadores y de mayor confrontación son lo que permiten y dan el espacio a que las relaciones (y no solo de pareja) se acomoden, sanen y se decidan. Se decidan día a día, herida a herida, brillo a brillo, presente a presente. En donde dejemos de lado el romántico “el amor lo puede todo” y tomemos decisiones responsables y presentes de lo que nos hace bien. El amor hace bien, pero la decisión de querer estar en un lugar, en una relación y con esa persona es lo que lo hace perdurar; lo que lo alimenta. Acomodar el nos hace b...