Aprende a decir adiós
A veces la persona que más se ama, también es la persona que más te daña. No siempre el amor viene envuelto en rosas y colores, pero, ¿Qué despedida y final es sencillo? El amor no duele, eso es muy cierto. Pero duele cuando por el motivo que sea ya no puedes amar y de alguna u otra forma eso sigue siendo amor. Las cosas, las personas, los momentos, etc. pueden llegar a doler tanto que aferrarte a ellos no solo es un acto absurdo de masoquismo; se empieza a convertir poco a poco en un acto desesperado de que no se vaya, aunque ya ni siquiera esté. Así somos, es muchas veces más sencillo aferrarse a soltar; y es que, ¿Cómo vas a dejar ir algo que te hizo, algo que te alimentó de mucha vida? Claro que no es sencillo, claro que no es de un día a otro y claro que tampoco se trata de una decisión. La decisión te da la llave para salir, pero la puerta no se va a abrir hasta que tú estés listo, hasta que realmente hayas sanado todo, hayas perdonado a él, a ella y a ti. No ...